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20-07-2016 / Juan Pablo Diab

“El plan para el desarrollo del comercio es inédito en el país”

 El secretario de Comercio Interior y de Servicios de la provincia, un área que nació en esta gestión, habló con Mirador Provincial sobre el sector, sus proyecciones y sus impedimentos; el programa de desarrollo recientemente anunciado (“Es único en el país”, dice) y el porcentaje de informalidad en la actividad.

Ignacio Andreychuk
iandreychuk@miradorprovincial.com

A partir de la creación de la Secretaría de Comercio Interior y Servicios de la provincia, ese sector de la economía santafesina encuentra las primeras respuestas a años de reclamos a los gobiernos. La tracción de las entidades gremiales empresarias, sumadas al apoyo nacional de CAME y el impulso propio de ser el que más aporta a las arcas provinciales, han sido determinantes para que la administración de Miguel Lifschitz decidiera anunciar la inyección de más 800 millones de pesos en líneas de créditos subsidiados a los grandes y pequeños comerciantes.
El titular de esa Secretaría es Juan Pablo Diab. Rosarino, actual presidente de CAME Joven, asegura que ese programa “es novedoso e inédito en todo el país”. En su visita a Mirador Provincial, estuvo acompañado por Roberto Slobodianiuk, el vicepresidente Regional de CAME, otra de las “patas” fuertes de la zona junto a la Federación de Centros Comerciales de Santa Fe (FECECO) y la Asociación de Entidades Empresarias del Sur Santafesino (ADEESSA).
—¿Cómo llega a la nueva Secretaría de Comercio Interior y Servicios de la provincia?
—La convocatoria me llegó por el propio gobernador Miguel Lifschitz. Nos solicitó si podíamos acompañarlo en la creación de la Secretaría, un pedido que ese sector se venía realizando hace mucho. Me sorprendió que fuera yo el apuntado para elevar de una Dirección a una Secretaría de Comercio. Esa Dirección atendía más a la atención de las normas de control que a la promoción y el fomento de la actividad. Nosotros tenemos a cargo las dos partes, tanto la Defensa al Consumidor, un área que la hemos modernizado y refuncionalizado, y también creamos esta nueva estructura que tiene un programa novedoso y sin igual en la Argentina. No queremos desatender ningún área. A Defensa al Consumidor le hemos dado otro enfoque, más conciliatorio que persecutorio. Esto acorta tiempos y permite continuar trabajando. No nos interesa hacernos famosos clausurando comercios; nos interesa solucionar los problemas. Al comerciante le evitamos costos judiciales y a la gente le hacemos pasar menos malos momentos al solucionarle los inconvenientes.
—¿Qué balance hace de estos primeros seis meses de funcionamiento de la Secretaría?
—Fue una tarea ardua por el hecho de refuncionalizar lo que en buena medida se venía realizando, pero que como todo proceso lleva sus plazos, sus cambios, convencer a la gente de una nueva forma de trabajo y la creación de una nueva ventana de la Dirección de Comercio, donde me acompaña una persona que también viene de la institución, como José Ferrero. Es un colaborador imprescindible para que esto se lleve a cabo y ya hemos elaborado un paquete de programas que continúa con un plan estratégico de comercio, que apunta a profesionalizar y fortalecer el sector empresario. No nos quedamos con dirigirnos sólo al comerciante o empresario en particular, sino que buscamos un programa que abarque en particular las instituciones (como FECECO, ADEESSA, AER, etc.), que son siempre necesarias, y los municipios y comunas. Las herramientas que ponemos a disposición los alcanza directamente a los tres. El comercio se desarrolla en las ciudades y sin comercio no hay ciudad.

Revisión y proyección
—Pese a este nuevo horizonte de trabajo, también para el comercio fueron meses realmente duros en cuanto a ventas y el sostenimiento de la actividad debido al factor climático que impactó en toda la cadena productiva y el contexto macroeconómico.
—El comercio siempre recibe la cola de lo que sucede en otros sectores, es la última boca antes de llegar al público. El contexto económico nacional, diría recesivo, con factores extraordinarios como la climatología, de alcances impensados, ha impactado fuerte. Y en ese marco, hemos tomado medidas contracíclicas para tratar de equiparar este balance y todavía, en alguna medida, se viene sosteniendo. Hay vicisitudes que exceden cualquier tipo de lógica y programa de nuestra parte, pero nosotros atendemos los reclamos y solicitudes por la emergencia.
—¿El programa anunciado, una vez que logre generarse un engranaje óptimo, cómo llega a los pequeños comerciantes de toda la provincia?
—Es concreto. Desde la parte de gestión normativa que tiene a cargo esta Secretaría eso es potestad del Estado. Siempre estamos protegiendo y fortaleciendo a los pequeños comerciantes, a través de normativas como la Ley de Descanso Dominical o la de grandes superficies. Otras alternativas están siendo elevadas en forma de proyectos para su tratamiento, como el régimen simplificado tributario de Ingresos Brutos, en el cual buscaremos incluir a aquellos comerciantes que no están incluidos en el sistema mediante una manera fácil de ingreso.
—¿Cuántos comerciantes están hoy fuera del sistema?
—No tenemos aún un relevamiento al respecto. Por eso, esta herramienta nos permitirá saber realmente qué porcentaje de informalidad hay. Sin tener datos precisos, se podría estimar en un número cercano al 30%, pero no hay cifras precisas. No es un caso exclusivo de la provincia de Santa Fe, sino que, por el contrario, este debe ser uno de los primeros lugares del ranking nacional en cuanto a la formalidad de los comerciantes. A veces, lo que mueve la vara son los servicios, porque se van moviendo y se presta a la informalidad. Hay un proyecto de ley de anti-saladitas, que si bien una norma está en vigencia, la misma está por vencer; nosotros estamos elevando una presentación nuevamente para cubrir ese ámbito, con una asistencia financiera e insuperable por ninguna otra provincia: son más de 810 millones de pesos destinados a los comerciantes. Las líneas exclusivas para Centros Comerciales a Cielo Abierto, línea Capital de Trabajo y línea Inversión Productiva. Esto es novedoso desde lo conceptual y desde el porcentaje de tasa, ya que la provincia hace un gran aporte para que el comerciantes pueda acceder en forma más conveniente.
—En principio, parece muy beneficioso para el sector...
—No existe la línea Capital de Trabajo para el comercio en ningún lugar del país. Ni siquiera el concepto, además de la tasa.
—Con respecto al plan anunciado, ¿cuándo podrán verse las primeras acciones concretas?
—La línea para CCCA, que se trabaja con el Banco Municipal de Rosario porque es el único que tiene líneas específicas para este programa, ya está operativa. De acá a un mes, tendremos el convenio firmado para que cualquier tomar pueda acercarse y percibirlo. Es una línea de hasta 400 mil pesos para remodelación edilicia, con una tasa de corte del 31% sobre el cual la provincia subsidia 6 puntos de tasa, lo cual es muy importante. En el caso de Rosario, hay un plus por un beneficio que propone la Municipalidad, que decidió acompañar la iniciativa y subsidiar 6 puntos más de tasa, entonces allí quedaría en un 19%. Tenemos la puerta abierta para que aquellos municipios que quieran acompañarnos, puedan hacerlo. Ya nos anticiparon que Cañada de Gómez se sumaría a este proyecto.

Herramientas y obstáculos
—¿Qué opina del anuncio del intendente santafesino, José Corral, sobre la habilitación en 24 horas?
—En la primera charla que hubo al respecto con la gente de Producción, yo les contaba sobre los programas que teníamos y habíamos hablado sobre las ventajas de una ventanilla rápida. Ahora el municipio lo anunció como una herramienta más para desarrollar la actividad y, si eso logra allanarle el camino a los comerciantes, bienvenido sea.
—¿Cuáles son los principales problemas hoy para el comercio santafesino en toda su extensión provincial?
—Quizás el consumidor necesita o hay que ayudarlo en sus hábitos de consumo. A veces se ve atraído por las ofertas de las grandes cadenas que no siempre es el más beneficioso no sólo desde lo económico sino a largo plazo para el desarrollo del contexto en el cual está inmerso. Por eso nuestro fuerte apoyo al programa de Centros Comerciales Abiertos, en el cual el comercio local es siempre el que está al lado del cliente, el que da trabajo local y el que cuida el bolsillo de la gente. En algunas oportunidades, los grandes grupos salen con grandes propuestas pero, cuando tienen todo el mercado cautivo, la cosa puede cambiar después. Tenemos que tratar de fortalecer a ese comerciante pyme para que no se vea resentido en su estructura por estos avatares globales que vienen con políticas distintas.
—¿Entonces uno de los mayores obstáculos es la competencia con las grandes cadenas?
—Sí. Casualmente, Argentina va tomando programas que van quedando en desuso en otros lugares del mundo. Aquí seguimos con grandes superficies y en todos lados se habla del comercio de proximidad. En el proyecto de renovación de los Centros Comerciales a Cielo Abierto hay reconversión arquitectónica y una necesidad de gerenciamiento del espacio; todo esto genera competitividad y desarrollo comercial. Entonces ahí tenemos que apuntamos mediante programas y aportes económicos.

CCA
—¿Cuántos centros comerciales a cielo abierto tiene hoy la provincia?
—Es líder en el país. Son 29 en Rosario; 11 en Santa Fe y 18 relevados en el interior, ya que algunos están en proceso de formación. Se incluyen Rafaela, Reconquista, Venado Tuerto, Cañada de Gómez, San Lorenzo, Sunchales, San Justo, San Javier, Funes, Granadero Baigorria, Esperanza y la iniciativa de formar un Centro Comercial del Noroeste Santafesino, integrado por las localidades San Guillermo, Arrufó, Villa Trinidad y Suardi, para el cual ya hay un convenio firmado con CAME.

Perfil
“Abogado de profesión, comerciante de nacimiento”, se autodefine Juan Pablo Diab.
Tiene 37 años. Creció en la zona sur de Rosario, dentro de un comercio. “Jugaba a armar cajas de ravioles. Mi familia tenía una fábrica de pastas -Rica Pasta-, así que desde que recuerdo estoy en el comercio”, cuenta.
Actualmente está abocado a la gestión de Ferias y Eventos de Rosario, un emprendimiento familiar que lleva adelante con un grupo de gente cercana, mediante la cual se realiza una importante exposición como es la FIAR. “Empecé desde chico a participar de los espacios de dirigencia empresaria, cuando aún no había grupo de jóvenes. Fue a raíz de un señalamiento o pedido de mi padre -Ricardo Diab, titular de la AER-, no lo sé, pero hace unos 20 años ya que estoy en este ámbito”, repasa.
Es presidente de CAME Joven. Previamente fue directivo en otras áreas vinculadas con los jóvenes empresarios y el mundo emprendedor. “CAME es la entidad más federal de la Argentina y CAME Joven sigue claramente su lineamiento, con un legado de jóvenes en todo el país. Tenemos una misión concreta, para adentro y para afuera: el objetivo interno y primario es la formación de jóvenes empresarios, quienes en ese marco también participamos en algún espacio de gobierno de nuestras provincias; la otra finalidad es el desarrollo de los emprendedores como motor del cambio social y económico”, resumió Diab.
Este programa que anunció el gobernador para el sector comercial marca un mojón que será ejemplo para otras provincias”.
Roberto Slobodianiuk
Vicepte. Regional de CAME 


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