Domingo 19.11.2017 | 15:07 hs (Sta Fe)


07-11-2017 / En Rosario

Cuarto edificio inaugurado por Bauen Pilay en 2017

Bauen Pilay entregó un nuevo edificio como parte de su sistema de ahorro en ladrillos y de esa forma alcanza los 163 departamentos finalizados durante este año. Supera un total de 2.100 departamentos en Rosario que ponen en valor la apuesta de los clientes.


El Bauen 111 está ubicado en Paraguay 2.150, en pleno macrocentro de Rosario, cuenta con 10 pisos, 30 unidades de dos dormitorios y 10 de un dormitorio. Con esta inauguración, Bauen Pilay ya entregó cuatro de los cinco edificios planificados para este año, compromiso que se concretará próximamente con el edificio Bauen 109, ubicado en Moreno 2.557, que se encuentra a la espera de la conexión de servicios.
Para 2018 está prevista la entrega de seis nuevas construcciones ubicadas en el centro de esa ciudad y cuatro torres de los Condominios en Palos Verdes, Fisherton.
Actualmente la empresa cuenta, entre todas sus unidades de negocio, con más de 24.000 clientes activos que ven reflejados sus ahorros en 1.800 departamentos en obra en Rosario, Santa Fe, Paraná y Córdoba.
La apuesta a futuro de Pilay se dirige a grandes desarrollos inmobiliarios como:
- Condominios en Palos Verdes y en Los Pasos, con más de 800 unidades.
- Megaproyecto en Córdoba, llamado Bajada Pucará, de 872 unidades en construcción.
- Próximamente se lanzará un desarrollo de Condominios en Santo Tomé, pegado a Santa Fe, donde se proyectan alrededor de 1.696 unidades.
De esta manera, la empresa continúa consolidándose en la región centro del país, con una inversión en obras en los últimos 12 meses de $ 616.000.000 en Rosario, representando una inyección significativa en la generación de mano de obra y una activación en el mercado de la construcción.




+ Noticias


En Portada

La industria del biodiesel sigue con bajo optimismo
Con un 95 por ciento de la capacidad de producción argentina instalada en el Gran Rosario, el rubro celebra la oportunidad de exportar a Europa, aunque aseguran que el viejo continente no alcanza para empardar los volúmenes que en 2016 se enviaron a Estados Unidos.

La industria del biodiesel sigue con bajo optimismo