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12-03-2018 / Pese a algunas críticas internas

Continúa el fenómeno de los brasileños que llegan a Rosario para estudiar medicina en la UNR

Hay de entre 1.800 y 2.000 estudiantes oriundos de Brasil en la Facultad de Ciencias Médicas. Un movimiento migratorio poco usual y focalizado que se da en la ciudad. Cuáles son las causas de este arribo masivo desde el país vecino.



Hernán Álvarez
halvarez@miradorprovincial.com


Dos chicos jóvenes caminan tranquilamente por la calle hablando en portugués. Esto se puede observar repetidas veces en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario. En una ciudad así, acostumbrada al español con acento rioplatense, parece raro. Es una muestra de un fenómeno que se ha producido en los últimos años. Una cantidad importante de brasileños vienen a estudiar a la casa de altos estudios de avenida Francia.

Esta llegada en gran número llama la atención. Y también despierta las críticas de argentinos que se oponen al arribo de alumnos de países vecinos. Ricardo Nidd, decano de esa división de la UNR, recibió a Mirador Provincial en su despacho para hablar sobre este tema: “No sé quién está en contra y por qué. Muchos de nosotros somos descendientes de inmigrantes que alguna vez generosamente acogió este país. Algunos hablan de que Argentina es un país de inmigrantes y nadie cae en la cuenta de que también es un país de emigrantes. Por ejemplo, por las persecuciones políticas y los años negros de la historia argentina, sobre todo el último proceso militar. Qué rápido nos olvidamos de esas cosas, ¿no?”. “Hay muchos. ¿Muchos con respecto a qué? ¿Hay más que en otros lugares? Eso puede ser. Brasil tiene una política educativa superior bastante expulsiva. Y nuestro país tiene una tradición mucho más inclusiva”, agregó Nidd.

“Hay un mito que dice que los brasileños vienen acá, estudian y se llevan el esfuerzo de los argentinos. Es una mentira. ¿Cuánto le cuesta al Estado nacional un estudiante en la Universidad Nacional de Rosario? Más o menos 5.000 pesos por mes. Un brasileño, un peruano que trae el dinero de afuera, que si no viene a estudiar no lo trae, si gasta el doble de esos 5.000 pesos, ya le dejó al fisco los 5.000 pesos para pagar sus estudios y gasta mucho más que el doble. Con 10.000 pesos no vive. Tiene que pagar alquiler, impuestos, gastos centrales, consumo, salidas, transporte, material de estudio”, resumió Nidd.

El argumento que esgrimen los locales que se oponen a la llegada de los brasileños es que esta es una universidad pública, gratuita, pagada con los impuestos de todos los argentinos. “Este es el error -aseguró el decano de medicina-. Es el impuesto de todos los ciudadanos del mundo que habitan el suelo argentino como lo reza el preámbulo de la Constitución Nacional. En una economía social construida a partir del impuesto al consumo, el que consume acá le aporta al fisco. Es una mentira xenófoba que inocentemente algunas personas se confunden y compran”.

Cifras
Nidd afirmó que el 10 por ciento del estudiantado de medicina es brasilero y aproximadamente el 15 es no argentino. Sobre un total de unos 18.000, 20.000 estudiantes de todos los años y todas las carreras. Es decir que hay de entre 1.800 y 2.000 brasileños en la sección de ciencias médicas de la UNR.

En octubre pasado, el Consejo Superior de la universidad aprobó un artículo que especifica que, para estudiar, tienen que acreditar el dominio del español. “Es una cuestión de absoluto sentido común. Nosotros no somos una escuela de idioma. Les pedimos a los estudiantes no hispanoparlantes que tengan cierto dominio del idioma para favorecer su proceso formativo”, comentó el directivo.

Ni a favor ni en contra
Por su parte, Ricardo Diab, cónsul de Brasil en Rosario, habló sobre estos nuevos habitantes: “Es una población cuasi estable muy numerosa que pasa a ser nuestra responsabilidad. Hay distintas miradas sobre las virtudes e inconvenientes que esto genera”.

“Nosotros no podemos estar ni a favor ni en contra. Simplemente acompañamos la decisión de ciudadanos brasileños que vienen a un país donde el ingreso a la universidad es libre. Hay quienes los organizan para que vengan. No es una cuestión ilegal”, agregó.

Voces
Amanda Canton llegó a estudiar desde el gigante sudamericano y ahora se dedica a asesorar a compatriotas en Rosario. “Este año empezaron a pedir los certificados B2 de español así que muchos están teniendo un poco de dificultad, pero el certificado es para octubre”, afirmó Canton.

Misael Ramos ingresa este año a la facultad. Vino desde Recife, ciudad a 4.580 kilómetros de la Cuna de la Bandera. Sobre los motivos para hacerse un viaje así aseguró: “La oportunidad de estudiar medicina acá con una buena universidad y con el costo no tan alto como en Brasil. Hay que tener mucha plata para estudiar medicina en Brasil”.

En tanto, Clever llegó desde Río de Janeiro. “La universidad tiene una postura muy buena para que nosotros, brasileños, podamos estudiar y mejorar nuestras condiciones de vida”, dijo el carioca. Arriban desde distintos estados: Minas Gerais, San Pablo, Río Grande do Sul, Paraná, los del nordeste. Escuchar hablar portugués en Rosario es cada vez más común.

“Hay muchos. ¿Muchos con respecto a qué? ¿Hay más que en otros lugares? Eso puede ser. Brasil tiene una política educativa superior bastante expulsiva. Y nuestro país tiene una tradición mucho más inclusiva”.

“En una economía social construida a partir del impuesto al consumo, el que consume acá le aporta al fisco”.
Ricardo Nidd
Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR

“La oportunidad de estudiar medicina acá con una buena universidad y con el costo no tan alto como en Brasil. Hay que tener mucha plata para estudiar medicina en Brasil”.
Misael Ramos
Estudiante de medicina en la UNR




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