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07-10-2018
En Oro Verde

La platerķa, un oficio que busca consolidarse y expandirse

La platerķa, un oficio que  busca consolidarse y expandirse
El taller “Lágrima de Luna” se alista para recibir el 3° Encuentro Regional de Plateros y Exposición. Martín Kornicki, propulsor en el suelo oroverdense, junto a sus aprendices, explicaron los pormenores del trabajo con la plata y sus desafíos para que esta artesanía continúe perfeccionándose.

Tomás Rico
redaccion-er@miradorprovincial.com

En la tranquilidad de la ciudad de Oro Verde, ubicada a escasos 10 kilómetros de Paraná, los plateros se reúnen en el taller “Lágrima de Luna” a crear artesanías de plata. Para no dejar claudicar este oficio e intentar expandirlo, los artistas están en plena etapa de preparación para el 3° Encuentro Regional de Plateros y Exposición, que tendrá lugar el fin de semana del 27 y 28 de octubre, en la sede del Museo "Conrado Hasenauer" de Oro Verde.

Los organizadores, pertenecientes al taller, recibieron a Mirador Entre Ríos en el lugar donde materializan sus ideas, y detallaron cómo es la puesta a punto de las piezas para presentarlas en sociedad y al mismo tiempo ser anfitriones de plateros de distintos puntos de Entre Ríos.

Martín Kornicki, propulsor de “Lágrima de Luna” y profesor a cargo de divulgar sus conocimientos sobre las diferentes técnicas, recordó los inicios y el incentivo que lo llevó a abrir las puertas de su casa para enseñar lo que los años como platero le dejaron.

“Primero intenté hacer una investigación sobre la platería entrerriana para aprender el oficio. Como estaba solo y no tenía con quien compartir empecé a dar cursos y llegó gente que tenía conocimientos”, indicó y contó que a pesar que los alumnos ya aprendían las técnicas básicas para hacer platería, igual se quedaban perfeccionándose, y eso fue lo que llevó a darle al lugar la denominación de “taller”.

“Quería hacer algo más que trabajar en el oficio y poder enseñarlo, además uno al enseñar también aprende”, admitió Kornicki.

Una de sus primeras aprendices fue Griselda De Paoli, una paranaense que se acercó al taller porque “el trabajo con el metal era una incógnita para mí. Salió un aviso en El Diario y junto a mi marido nos acercamos hace 10 años y no nos fuimos más”, señaló De Paoli y a su vez valoró la generosidad de Martín de transmitir lo que sabe, “es algo que no se encuentra en un manual”, destacó.

En relación al tiempo que le puede llevar a una persona aprender el oficio, Martín expresó que en dos años se pueden conocer e implementar las técnicas básicas. “Después nunca dejas de aprender, el camino es infinito”, aseguró.

En busca de expandirse

Ante la inquietud de conocer gente que se dedique al trabajo con plata, Martín dijo: “Encontramos un montón de plateros pensando que no había nadie. En Colón se armó una escuela, por ejemplo”. En la exposición será el momento del encuentro, al que ya confirmaron su presencia ocho plateros provenientes de Colón, Concepción del Uruguay, Crespo y Paraná.

Sin embargo, para generar un crecimiento más sostenido, Martín entiende que es necesario estar más unificados: “La actividad no está direccionada por lo que no se sabe hacia dónde va la platería. Habría que rescatar lo de antes para hacer algo a futuro con la base anterior”.

Al mismo tiempo De Paoli rescató que el encuentro regional también servirá para intercambiar experiencias y conocer personas que puedan enseñar técnicas desconocidas. “Queremos saber cómo se está trabajando en la platería de la región y a la vez contribuir a difundir el oficio, que es lo que ayuda a su conservación”, precisó.

Exposición

Gisela Correa, además de ser parte del taller, tendrá como tarea ordenar las piezas para la exposición. “Tratamos de que se destaque, más allá de los trabajos para la venta, lo artístico, aquellas piezas que sobresalen por la calidad y el estilo, y que no son de venta masiva. Gracias a los encuentros logramos que los plateros elaboren piezas exclusivamente para la muestra”, comentó Correa.

Cada platero elige tres piezas para exponer. Para esta ocasión el taller que lidera Martín, y que cuenta con más de 15 aprendices, expondrá piezas elaboradas entre todos y algunas individuales. Los organizadores anticiparon que el domingo 28 se organizará un lugar para mostrar cómo es la elaboración y todo el proceso de producción para que los visitantes puedan interiorizarse en el oficio.

Producción

Acerca del tiempo que lleva elaborar un objeto en plata, Kornicki explicó que difiere de la pieza a realizar: “Si tenes que sacar 100 bombillas en una producción y tenes que calcular el costo, ahí sí es importante el tiempo, pero en objetos que son hechos por gusto y no a pedido, el tiempo no cuenta”, y amplió: “Lo importante es cómo uno se compenetra con las piezas y cuando haces algo que te gusta, el tiempo es relativo”.

En la misma tónica, Griselda agregó que, a pesar de que no es platera por necesidad económica sino porque le apasiona, siempre busca el momento para poder cincelar (técnica que trabaja con cincel y martillo planchas de metal para convertirlas en alto o bajorrelieve de una figura). “Cada pieza que uno hace es plantearse y resolver problemas. Uno siempre busca aprender nuevas técnicas”, sostuvo Griselda.

La materia prima de cada platero es, y se cae de maduro, la plata. Este metal se consigue en laminado o granalla, pero requiere un tratamiento especial. “Para trabajar la plata tenes que mezclarla con un 10 por ciento de cobre porque sino es muy blanda, así se compacta lo que se denomina Plata 900, que tiene la dureza apropiada. Para hacer algo más resistente necesitas una Plata 800”, analizó Martín. La alternativa más económica a esta producción es la alpaca, y que también es muy utilizado por los artesanos.

Cuenta pendiente

El avance del oficio, además de necesitar de nuevos aprendices, demanda una divulgación masiva, por eso el desafío de De Paoli será bucear en los antepasados entrerrianos y poner a disposición material histórico y de estudio. “Queremos investigar porque no hay documentos pasados, sólo hay libros generales de platería o platería rioplatense. Entre Ríos no tiene identidad propia, por eso es un gran desafío”, aseveró Griselda.

Agradecimiento

Los plateros no se olvidaron de agradecer al municipio de Oro Verde que siempre les tiende una mano para la organización. Este año pusieron a disposición el museo de la ciudad. “También nos ayudaron con la difusión, el material necesario para las instalaciones y además mandaron a hacer vitrinas para las piezas. Tenemos un acompañamiento importante”, destacó Griselda.
Por si fuera poco, el encuentro fue declarado de interés municipal por el Concejo Deliberante de Oro Verde.


 



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