Lo atrapó personal de Interpol en un municipio turístico cercano a Santa Cruz de la Sierra. Era buscado por el crimen de la simpatizante de Rosario Central que fue atacada a piedrazos cuando volvía de la cancha, a fines de septiembre de 2023.
Personal de Interpol encontró en un municipio cercano a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), a Damián Reifenstuel, quien era intensamente buscado desde hace casi 17 meses por el crimen de Ivana Garcilazo, la joven hincha de Rosario Central que fue atacada a piedrazos cerca de la cancha de Newell’s, cuando volvía en moto de presenciar el partido en el estadio de Central.
Según voceros, al momento de ser detenido en el municipio de Samaipata, Reifenstuel –quien al parecer no había cambiado demasiado su fisonomía, solamente había perdido bastante peso–, primero dio otro nombre, ya que se hacía pasar por uruguayo, aunque finalmente reconoció su identidad.
Este martes será trasladado a la ciudad de Sucre, y se prevé que en las próximas horas comiencen los trámites para su extradición y traslado a Rosario.
El crimen de Ivana
En el atardecer del sábado 30 de septiembre, Ivana Garcilazo (32 años) volvía en moto desde la cancha de Rosario Central, tras presenciar el partido clásico con Newell’s, que el equipo local ganó por 1 a 0. Regresaba a su casa, al igual que otras personas y vehículos, por Ovidio Lagos, en sentido sur-norte. Al llegar a la esquina de Montevideo, 3 personas – Juan José Massón, Ariel Cabrera y Damián Reifenstuel–, al ver venir a la víctima con ropa que la identificaba como simpatizante de Central, en forma conjunta, tomaron baldosas de la vereda y las arrojaron violentamente contra la humanidad de la mujer, «asumiendo y aceptando la posibilidad cierta y probable de provocar su fallecimiento, tanto por el impacto directo de las piedras a la persona que se encontraba en movimiento como por la posibilidad de hacerla perder el control del moto vehículo e impactar contra el pavimento o ser arrollada por un vehículo», según refirió en su momento el fiscal a cargo del caso, Gastón Ávila.
Ivana sufrió un impacto en el cráneo que le causó un traumatismo encéfalo craneano grave y le produjo la muerte, por lo que cayó desplomada de su moto a los pocos metros. Tras esto, Reifenstuel y Massón huyeron del lugar por Montevideo al oeste, mientras que Cabrera se acercó con intenciones de agredir al novio de la víctima, quien en ese momento detuvo su marcha en el lugar para auxiliar a su pareja.
En ese encuentro, el novio de Ivana se defendió con una linga negra que tenía en su poder, la cual luego de un forcejeo quedó en manos de Cabrera, que huyó del lugar por calle Montevideo con dirección al este y antes de llegar a calle Callao, la arrojó al costado de un árbol en la vía pública.
Tras el crimen, la fiscalía en turno de la Unidad de Homicidios Dolosos chequeó varias cámaras de seguridad en la zona aledaña al lugar del ataque y de esta manera logró dar con al menos dos de los atacantes. Luego de difundir sus imágenes y datos personales, dos de ellos se presentaron en la sede de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), mientras que el tercero decidió fugarse.
El primero en ser detenido fue Ariel Cabrera, quien se presentó en la sede de la AIC en la mañana del 12 de octubre, un día después que la Fiscalía diera a conocer su rostro y datos.
En la tarde del miércoles 18, en el marco de la audiencia imputativa, el fiscal Ávila contó que Cabrera no modificó su rutina desde el día 1, y “continuó trabajando en el Club Social Lux (donde daba clases de educación física). El punto de inflexión es cuando se dan a conocer los videos, una vez que se dan las imágenes es donde nosotros notamos el cambio total: físico, de rutina y del lugar de residencia”. Tras aclarar que no se pudo precisar donde estuvo durante 48 horas, "finalmente se sintió acorralado, su cara y su nombre estaban en todos los medios públicos, no podía ir al trabajo, no podía estar con su familia que ya le habíamos allanado todos los domicilios y decidió presentarse”.
El segundo en ser detenido fue Juan José Massón, quien tardó dos semanas más en entregarse. Lo hizo cerca del mediodía del jueves 26 de octubre, tras una serie de allanamientos realizados en su vivienda, ubicada en Humberto Primo al 1900, de barrio Ludueña y la de varios familiares.
Ambos quedaron detenidos por homicidio agravado por ser cometido en ocasión de espectáculo deportivo, por el plazo de ley (al menos dos años).
En tanto, por ese entonces se inició la búsqueda del profesor de química Damián Reifenstuel, quien según se supo en el marco de la investigación, se presume que cruzó a Bolivia a través de la localidad de Salvador Mazza (Salta), sin pasar por un paso migratorio custodiado. Con ese dato, desde el Ministerio Público de la Acusación se alertó al gobierno boliviano y se pidió su captura internacional a Interpol.
A mediados de noviembre, como no había novedades, Silvina Garcilazo, hermana de Ivana, viajó a Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) para buscar a Reifenstuel. La mujer tomó la determinación de cruzar hasta el vecino país tras recibir varios mensajes en la cuenta pública que abrió en Instagram «Justicia por Ivana», donde testigos le decían que habían visto a Damián en Santa Cruz de la Sierra. Vendió el fondo de comercio del negocio familiar que tenía, un IPhone y tras imprimir folletos con la cara del prófugo por el crimen de su hermana, se marchó hasta la ciudad ubicada 2.000 kilómetros al norte de Rosario.
Estuvo varios días en Santa Cruz de la Sierra, donde se contactó con varios de los testigos que escribieron en redes, quienes le dieron pistas sobre la silueta del prófugo, que fue visto con un perro, limpiando vidrios de autos en esquinas con semáforos, muy cerca de un importante complejo de cines.
También contó que se contactó con la policía local y que, luego de escucharla, comenzaron a implementar controles en distintos puntos de la ciudad para intentar identificarlo y detenerlo, algo que no ocurrió hasta este martes 25 de febrero.